ESTÍRATE Y ESTIRA. TU CUERPO TE LO AGRADECERÁ

Podemos definir estiramiento como la puesta en tensión, a través de una elongación, de fibras musculares, tendinosas, capsulo-ligamentosas así como de la fascia.

Esta elongación mantenida durante unos segundos produce un incremento de la flexibilidad, elasticidad y aumenta la circulación, lo que se traduce en un aumento del aporte sanguíneo a la zona, así como una mejor limpieza de las sustancias de desecho. Todo ello, conlleva una relajación de los tejidos y mejora de su capacidad de trabajo y función.

lr_AW11_RUNNING_MEN_19-200x300Cuando hacemos ejercicio nuestra musculatura se ve sometida a una gran contracción que acorta nuestras fibras musculares, de ahí la importancia de realizar estiramientos después del esfuerzo al que se ven sometidos, para eliminar ese acortamiento y tensión que ha acumulado el músculo durante la práctica deportiva, equilibrar el aporte sanguíneo y prevenir una sobrecarga muscular.

El tiempo de nuestros estiramientos dependerá del objetivo que persigamos, si queremos preparar nuestra musculatura para un esfuerzo, deberá ser un estiramiento corto, de unos 10-15 segundos, lo necesario para aumentar el aporte sanguíneo a la zona, flexibilizarla y ponerla a punto para el ejercicio, estirar durante más de ese tiempo conllevaría una musculatura excesivamente relajada lo cual disminuiría su rendimiento y la haría más vulnerable ante lesiones. En caso de que lo que busquemos sea relajar la musculatura, la duración será de unos 20-30 segundos y aconsejamos que de estirar tras un esfuerzo, el estiramiento no se produzca inmediatamente después de la actividad física sino después de unos minutos, ya que los músculos se encuentran muy llenos de sangre en ese momento y con el estiramiento se produciría una presión excesiva en las fibras. Estiramientos más prolongados que los recomendados cansarán la musculatura en lugar de regenerarla.

Es bastante conveniente acompañar el momento del estiramiento, es decir, cuando notamos la tensión en nuestras fibras, de inspiraciones y de igual manera cuando cesamos de estirar y relajamos, espirar. Esto es debido a que mientras inspiramos aumenta el tono de nuestra musculatura y de esta manera ayudamos a la búsqueda de esta tensión en el estiramiento. En cualquier caso es importante no bloquear nuestra respiración mientras estiramos, ya que, los músculos pierden capacidad de actuación y además se vuelven rígidos.

Los beneficios de realizar estiramientos a diario son muy numerosos:

–        Aumenta nuestra flexibilidad y elasticidad.

–        Aumenta nuestra resistencia a la fatiga.

–        Previene dolores.

–        Reduce la tensión y estrés.

–        Relajación física y psicológica.

–        Aumenta nuestro rango de movimiento.

–        Mejora la tonicidad muscular.

–        Fortalece el corazón.

–        Previene dolores musculares y articulares.

–        Prepara el cuerpo para un esfuerzo físico al calentar la musculatura, tendones y articulaciones.

Nuestro ritmo de vida nos somete a mucho estrés y tensión, intenta buscar unos minutos de tu día para estirar un poco. Además de dedicarte un tiempo a ti y a tu cuerpo notarás la diferencia en tu cuerpo, los beneficios merecen la pena.

 

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