MUEVETE PARA EVITAR EL DOLOR

Hoy vamos a hablar de algo que en principio es sencillo, pero que cuando profundizamos en el tema, vemos que es mucho más complicado de entender: es el sistema muscular. Si te preguntaran para qué sirven los músculos, la respuesta sería sencilla: para desplazarnos de un lugar a otro, para movernos, para hacer las tareas de la vida diaria, etc. En definitiva, nos sirve para relacionarnos con nuestro alrededor.

Y es que ésta es la gran diferencia que tienen los animales respecto a los vegetales. Mientras que unos permanecen estáticos y deben adquirir el alimento por sí mismos, los otros están dotados de un sistema capaz de buscar su propio alimento y realizar las actividades básicas para su supervivencia. Porque, en un principio, para eso servía el sistema muscular, para mantener la supervivencia del ser y de la especie.

Pero esto ha cambiado en el ser humano a medida que ha ido evolucionando, y mucho más drásticamente en estos últimos años. En el ser humano, la función muscular en el día a día se resume en hacer el trabajo pertinente, hacer las actividades que se nos encomiendan o disfrutar de nuestros hobbies favoritos. Así, somos capaces de cargar con bolsas de compra, levantar pesos en el trabajo, pisar acelerador y freno en el coche o estar frente al ordenador durante horas.
Por lo tanto, el sistema muscular, aquel que fue diseñado para que consiguiéramos sobrevivir y cubrir nuestras necesidades, se ha convertido ahora en una herramienta adaptada a las exigencias del modelo social.

Pero el gran cambio llega en estos años, con los grandes avances tecnológicos y científicos. Y es que el día a día de estos tiempos, en muchos casos, se traduce en trabajar varias horas enfrente de un ordenador, sin cambiar de postura, exigiendo a nuestros músculos un esfuerzo al que no están acostumbrados a vivir. Cuando no se trata de trabajo, se trata del tiempo libre, tendemos a quedarnos en el sofá “reposando” o “relajando” la musculatura fatigada, con los colchones, sofás y sillones de última generación; para tumbarnos mientras pasamos tiempo con nuestro dispositivo electrónico. Últimamente se han puesto de moda las sillas ergonómicas, los colchones viscoelásticos y demás instrumentos para mejorar nuestro confort y nuestra calidad de vida. Las empresas deducen que, cuanto más cómodo, mejor salud tendremos.
Pero hay algo que se escapa. Como bien decía, el sistema muscular, está hecho para el movimiento. A corto plazo, la musculatura reposará y se recuperará más rápido, pero a largo plazo, se puede iniciar un proceso de atrofia y de acortamiento de la musculatura.

Poniendo un ejemplo muy sencillo, el estar sentados durante un tiempo muy prolongado, va a hacer que el psoas ilíaco (entre otros) sufra un proceso de acortamiento. Esto hará, a largo plazo, que cuando nos pongamos de pie, este músculo traccione de la curva lumbar y sea un factor desencadenante del dolor lumbar. ¡Y es que hay personas que pronto podrían desarrollar raíces como las plantas, debido al poco uso que le dan a su musculatura!

Otro ejemplo, más detallado: imaginemos una persona que trabaja durante largas horas frente al ordenador y luego está frecuentemente sentada/tumbada. Esa persona deberá mantener la misma postura durante un tiempo muy prolongado. El primer síntoma que aparecerá, por supuesto, es el de la fatiga muscular. Cuanto menos entrenada está esa musculatura, antes aparecerá. La fatiga dará lugar a contracturas musculares, sobre todo de cuello y hombro. Cuando acabe su jornada laboral, irá a casa a “relajarse” y a buscar ese confort que tanto nos venden con la publicidad. Esa musculatura se relajará y bajará su tono, esperando para el siguiente día de trabajo, en el que volverá a realizar una actividad para la que no estaba preparada.
En este último ejemplo, vemos que el sistema muscular no cumple con su cometido, sino que se amolda a las exigencias diarias, como expusimos anteriormente. Esto, como otros muchos casos, dará lugar a un dolor que no desaparecerá con el paso de los días. Se aliviará con medicamentos, pero no desaparecerá. Estamos ante el inicio de un futuro dolor crónico.
El dolor crónico es causado, entre otros muchos factores, por una incapacidad del sistema muscular de cumplir su cometido, que es el de soportar carga y mover al cuerpo correctamente, lo que provocará que el movimiento no sea correcto y que la carga sea distribuida por las articulaciones, provocando su desgaste. Esto es causado, sobre todo, por los hábitos de vida tan sedentarios que hemos adoptado.
Sistema muscular 1

Atendiendo a las estadísticas, observamos que en España, el 44% de los ciudadanos no practica ningún deporte/actividad física. Muy por encima de países como Suecia o Finlandia, cuyos porcentajes son del 9% y del 15%, respectivamente. (Fuente: Eurobarómetro sobre la Actividad Física, Marzo 2014).
Por otro lado, en una revisión bibliográfica, vemos que el porcentaje de personas aquejadas de dolor de espalda crónico asciende hasta el 14,7%, incluyendo todas las edades. (Fuente: Epidemiology of chronic non-malignant pain in Spain, Mayo 2010). Y ciertamente, esta tasa va en aumento, con cada año que pasa.
En conclusión, desde Cryotec te animamos a que le des a tus músculos el uso para el que están destinados, realizando ejercicio constantemente y manteniéndote en forma. Notarás cómo tu salud mejora y el dolor va desapareciendo poco a poco. Por supuesto, la técnica de crioterapia de cuerpo entero de Cryotec te ayudará a eliminar ese dolor tan molesto para que te inicies en esa nueva actividad deportiva y consigas una mejor calidad de vida.

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